ciencia ficción, terror y fantasía

Ediciones Cuásar


Libros de Ediciones Cuásar


Contenido
Notas
Artículos
Bibliográficas
Bibliográficas
Cuentos
Cuentos
Entrevistas
Entrevistas
Noticias
Noticias


¿Qué es Cuasar?

Cuasar es una revista de ciencia ficción y fantasía que se publica desde 1984 en Buenos Aires, Argentina. En sus páginas se pueden encontrar cuentos, ensayos, informaciones y comentarios bibliográficos, inéditos en español, de los grandes maestros del género y de las nuevas voces.

No tiene fines de lucro pero se realiza según criterios profesionales. Está abierta a la colaboración de los lectores; las contribuciones no son retribuidas económicamente. Los autores retienen la totalidad de los derechos sobre su obra.

Este sitio es un reflejo de Cuasar en su versión impresa sólo en cuanto a las características de su contenido, pero comprende material original y, por otro lado, no incluye más que algunos de los textos publicados en la edición en papel. Tanto el sitio como la edición impresa está coordinados por Luis Pestarini. El e-mail para ponerse en contacto es: cuasar@ciudad.com.ar. Por vía postal: C. C. 5026 (1000) Buenos Aires, Argentina.



Para conseguir Cuasar


Dona comida gratis para los chicos necesitados de Argentina


Blog de Paula Ruggeri


Literatura Fantástica


 
EL EVANGELIO DE LA CIENCIA-FICCIÓN: LOS 10 MEJORES CUENTOS DE CIENCIA-FICCIÓN SO
Publicado el Viernes, 11 julio a las 15:40:13
Artículos

Gabriel McKee (Estados Unidos, 1979) se graduó en la Harvard Divinity School y es autor de dos libros sobre ciencia-ficción y religión: Pink Beams of Light from the God in the Gutter: The Science-Fictional Religion of Philip K. Dick (2004) y The Gospel According to Science Fiction: From the Twilight Zone to the Final Frontier (2007). En este artículo hace un incisivo repaso de los textos cortos que, a su juicio, hacen un mejor uso de los recursos de la ciencia-ficción para explorar la religión.



EL EVANGELIO DE LA CIENCIA-FICCIÓN: LOS 10 MEJORES CUENTOS DE CIENCIA-FICCIÓN SOBRE RELIGIÓN, por Gabriel McKee

Últimamente he estado escribiendo mucho sobre cuentos de ciencia-ficción que hacen un uso erróneo de la religión, cuentos que incluyen la religión para estereotiparla en lugar de explorarla y extrapolarla. La religión es un tema complejo (o un conjunto de temas), y me frustra leer cuentos que lo tratan como algo simple. Lo que sigue es una lista de los 10 cuentos y novelas cortas que creo que tratan muy bien el tema de la religión y, como resultado, están entre mis favoritos en el género.

10. “Respuesta”, Fredric Brown

Muchos relatos de ciencia-ficción han manifestado nuestra confianza en la tecnología en términos religiosos. El cuento ultracorto de Brown —de menos de una página— es la aproximación más concisa al tema, describiendo a un científico en una utopía lejana en el tiempo que construye una computadora para responder definitivamente la pregunta sobre la existencia de Dios. Probablemente uno pueda sospechar el final (en la improbable contingencia de que no lo haya leído una docena de veces), pero esto no vuelve al relato menos escalofriante. “Respuesta” permanece como una fuerte advertencia acerca de la confusión entre las creaciones y el Creador.

9. “El hombre”, Ray Bradbury

“El hombre” es una sencilla parábola sobre un profeta que viaja de planeta en planeta; su aparición más conocida fue en la Tierra hace unos 2000 años. El Hombre no aparece en el cuento; es la historia de Hart, el capitán de un cohete espacial que desciende sobre un mundo extraño poco después de la partida del profeta. La incredulidad inicial de Hart sobre el Hombre pronto se convierte en obsesión violenta, y amenaza a los pintorescos pobladores extraterrestres con violencia si no lo ayudan a encontrar al profeta. La tragedia de Hart es que piensa en Dios como un destino, algo que puede ser encontrado en algún lado. No comprende que cualquier lugar que el Hombre visite, en verdad nunca lo abandona:

"Y seguirá buscando, planeta tras planeta, y siempre llegará una hora después, media hora después, o diez minutos después. Y un día lo perderá por unos pocos segundos. […] Y así seguirá y seguirá, pensando que va a encontrar lo que ha dejado aquí, en este planeta, en este mismo pueblo.”

8. “The Albertine notes”, Rick Moody

Junto a Paisaje con muchacha de Jonathan Lethem, “The Albertine notes” es el mejor relato dickiano que Dick no escribió. Desde el escenario postapocalíptico de ‘la vida continúa’ hasta las drogas psicodélicas que permiten el viaje en el tiempo, la novela corta de Moody hace un uso inteligente de los elementos dickianos, pero es más que un simple pastiche. La historia tiene lugar en una Nueva York devastada por una explosión nuclear. Los habitantes de este desierto cuentan con una droga llamada Albertine que permite revivir con intensidad sus recuerdos previos a la guerra. La Albertine —claramente una representación de la nostalgia adictiva como las Can-D y Wash-35 de Dick— es presentada como una forma degradada de la experiencia religiosa. Al poco tiempo, algunos de los místicos de la droga experimentan recuerdos del futuro. Pero ¿de qué sirve una profecía en un mundo que ya se ha venido abajo? Es un elegante homenaje a un maestro del género, pero es una historia fuerte y maravillosa por derecho propio, y uno de los mejores relatos sobre la experiencia religiosa en décadas.

7. “The Gospel According to Gamaliel Crucis”, Michael Bishop

El concepto de un salvador alienígena es uno de los tropos de la ciencia-ficción más antiguos, y ha sido estropeado con más frecuencia que aprovechado. (Te estoy mirando, Forastero en tierra extraña). Bishop batea sacando la bola del campo de juego en “Gamaliel Crucis”, probablemente la aproximación más original a esta idea en la historia de la ciencia-ficción. “Crucis” asume que Jesús era realmente Dios hecho carne, pero también que cada especie en el universo ha sido bendecida con su propia encarnación. No todas las especies son iguales a la humanidad; por ejemplo, los alienígenas de Acrux X tienen crías que se cuentan en centenares. Cuando Dios toma su forma, hay decenas de nuevos Mesías. Un único Mesías, parece, “violaría la pauta de su biología y las expectativas de su cultura”. Más que confinarse a un único planeta, se extienden a lo ancho de la galaxia. “Gamaliel Crucis” es la historia de Mantikhoras, el profeta insectoide enviado a la Tierra. Escrita al estilo de los evangelios, incluso enumerando capítulos y versos, es un relato auténticamente único de salvación.

6. “The Pope of the Chimps”, Robert Silverberg
“The Pope of the Chimps” explora el origen de la creencia religiosa, especulando sobre el nacimiento de una teología primate. Un equipo de científicos que trabaja con chimpancés que manejan muy competentemente el lenguaje de señas comienza a notar extraños comportamientos después de la muerte de uno de los humanos. Tras hablar con uno de los científicos sobre la muerte, los chimpancés desarrollan el concepto del más allá, y a partir de eso tienen un sistema bastante fuerte de ritual y doctrina. Si bien hubiera resultado fácil para el cuento convertirse en una farsa sencilla y directa, Silverberg toma una ruta mucho más seria. Al final del relato, no queda claro si la religión de los chimpancés es una simple parodia. Su fe los vuelve más inteligentes y más humanos. ¿Cuáles son los milagros que hacen que nuestra fe humana funcione para nosotros?

5. “Razón”, Isaac Asimov

La mayoría de los cuentos de Yo, robot son rompecabezas con una fórmula simple: un robot comienza a funcionar mal, violando una de las Leyes de la Robótica por razones desconocidas, y los investigadores humanos evalúan la causa del problema durante 15 páginas hasta alcanzar una solución ingeniosa. La gran excepción a esta fórmula es “Razón”, que bien podría ser lo mejor que escribió Asimov. En este caso el rompecabezas es más bien un dilema moral: los robots que trabajan en una estación espacial que irradia energía solar a la Tierra han desarrollado una religión, y se rehúsan a creer a sus dueños humanos cuando les señalan la falsedad de su credo. Lo que diferencia a “Razón” de las otras historias de robots es que el rompecabezas en su propia solución: los robots llevan adelante sus tareas con eficiencia cuando trabajan convencidos de que la estación espacial es Dios y la Tierra no existe. Puesto que la mecánica del misterio no importa, “Razón” toma más tiempo considerando sus temas. Su actitud hacia la religión parece condescendiente, pero el cuento concluye dando a la religión un complemento sólo ligeramente ambiguo: los robots realmente trabajan mejor creyendo en Dios, y su fabricante comienza a adoctrinar a todas sus creaciones en la nueva fe. En otras palabras, “Razón” plantea que la fe funciona.

4. “Asylum”, Katharine Kerr

“Asylum” es un relato distópico ambientado en los Estados Unidos en el futuro cercano, cuando ha tenido lugar un golpe evangélico. El relato no es una hipérbole: toma literalmente el lenguaje militarista de los auténticos conservadores cristianos como Tim LaHaye y Ron Luce (fundador de Battle Cry, probablemente la expresión más militarista de la fe cristiana desde las Cruzadas). La verdadera fuerza del relato está en que no se centra en la violencia militar de este régimen autoritario, sino en el costo emocional y espiritual que provoca la división de las familias. La protagonista del cuento es una profesora de escuela secundaria llamado Janet Corey que es desterrada por el nuevo gobierno. Corey es la autora de Fascismo cristiano: la política de la rectitud (un paralelo interesante con American Fascists: The Christian Right And The War On America, un libro real de Chris Hedge). Por atreverse a despreciar el movimiento reaccionario, Corey es forzada a pedir asilo en Gran Bretaña. La historia de sus intentos frustrados por ponerse en contacto con su familia y sus amigos en los Estados Unidos hace del relato de Kerr una tragedia de primer nivel y una perturbadora crítica al concepto de ‘guerra espiritual’.

3. “La fe de nuestros padres”, Philip K. Dick

La paranoia religiosa es la marca registrada de los escritos de Dick. La deidad voyeur de Ojo en el cielo y la eucaristía siniestra de Los tres enigmas de Palmer Eldritch definitivamente dieron forma a las experiencias religiosas del mismo Dick en 1974. Sus escritos posteriores se dividen entre la idea de un Dios compasivo y uno cruel. “La fe de nuestros padres”, el aporte de Dick a Visiones peligrosas, la antología bisagra de Harlan Ellison (e indudablemente el mejor cuento de la colección), representa la profundidad de su terror a Dios anterior a 1974. La historia describe la distopía definitiva: un gobierno autoritario que somete a su pueblo con alucinógenos que les impiden advertir la verdadera naturaleza de su gobierno. Cuando los personajes del cuento ingieren un antialucinógeno, descubren que el líder de su sociedad es un monstruoso depredador que también es el Único Dios Verdadero. Esta revelación lovecraftiana hace de este relato algo singularmente perturbador; Dick lo describió como “la más terrorífica visión que pude imaginar”. La sombría espiritualidad del cuento no debe ser tomada por error como una descripción completa del pensamiento religioso de Dick, pero los miedos que el relato encarna sus un aspecto esencial de su teología.

2. “La fiesta de Baco”, Robert Silverberg

En los ’70, Silverberg fue el maestro de la ciencia ficción contemplativa, escribiendo obras de un humor gris y estudios de personajes sobre el derrumbe psicológico que implican los progresos tecnológicos. “La fiesta de Baco” es su obra maestra: la historia de un ex astronauta, el único sobreviviente de un desafortunado viaje a Marte, que busca su aniquilación espiritual en el desierto del Sudoeste. John Oxenshuer, abrumado por la culpa por la muerte de sus compañeros exploradores, busca aislarse de la sociedad humana, pero en lugar de eso encuentra trascendencia terrenal en un monasterio del desierto dedicado al éxtasis místico y al libertinaje divino. “La fiesta” se centra en la alienación de la frontera, equiparando al astronauta y al monje como figuras liminares tanto a lo físico como a lo espiritual de la civilización. Las implicancias místicas del viaje espacial son mencionadas con frecuencia en la ciencia-ficción, pero raramente son exploradas con tanto rigor.

1. “Gus”, Jack McDevitt

El monasterio es un escenario estereotipado en las historias de ciencia-ficción sobre religión. Tal vez debido al éxito de relatos como Cántico a San Leibowitz, docenas de cuentos han intentado explorar el futuro de la vida contemplativa, pero pocos lo han hecho de un modo tan inteligente como en esta historia (la que, trágicamente, sólo apareció impresa una vez, en la antología Sacred visions, de tema católico, realizada por Michael Cassutt y Andrew M. Greeley). El personaje del título es una simulación en computadora de San Agustín, adquirida por un seminario católico para uso educativo en clase. La IA expresa los argumentos de su progenitor demasiado bien, y pronto entra en conflicto con la administración del monasterio. “Esa cosa debe estar programada por Unitarios”, dice despectivo el Monseñor. Agustín es una figura malinterpretada con frecuencia, pero McDevitt no cae en ninguna de las trampas habituales, y el relato realmente da vida al Doctor de la Iglesia. Cuando crece la amistad entre la IA y un monje joven, la fuerza de la caracterización de Gus lo lleva a un viaje emotivo. Al final del cuento, Gus hace una convincente defensa de la existencia de su propia alma. El cuidado y la perspicacia que muestra McDevitt al presentar personas (y computadoras) de fe encarnan un ideal al cual todos los relatos de ciencia-ficción sobre religión deberían aspirar.

Menciones honoríficas, sin ningún orden en particular: “Dios microcósmico”, Theodore Sturgeon; “Herejías del dios enorme”, Brian Aldiss; “Contamination”, Richard Bowker; “El infierno es la ausencia de Dios”, Ted Chiang, “The Measure of All Things”, Richard Chwedyk; “Los nueve mil millones de nombres de Dios”,  Arthur C. Clarke; “Prometheus”, Philip José Farmer; “Las frías ecuaciones”, Tom Godwin; “Las calles de Askalón”, Harry Harrison; “Tendeléo’s Story”, Ian McDonald.

Una nota sobre el criterio: dado que esta es una lista, excluí novelas cortas que son mejor conocidas por sus adaptaciones al formato novela (de otra manera, “Un caso de conciencia”, de Blish y “He aquí el hombre”, de Moorcock habrían sido incluidas, entre otras obras potenciales). No distinguí entre cuentos de diferentes longitudes; la cuestión novela corta/cuento siempre fue un tema que me irritó y confundió, así que para mis objetivos todos son “cuentos”. Hay algunos excelentes relatos que incluyen las ideas religiosas tangencialmente pero no son en verdad sobre religión (“The Measure of All Things”), o son claramente sobre religión pero no son ciencia-ficción si hablamos con propiedad (“El infierno es la ausencia de Dios”); por ello fueron relegados como “Menciones honoríficas” pero son lecturas muy recomendables.

 
Enlaces Relacionados
· Más Acerca de Artículos
· Noticias de redaccion


Noticia más leída sobre Artículos:
LOS MEJORES CUENTOS DE CIENCIA FICCIÓN



Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 4.5
votos: 2


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo



Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible



Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.

No se permiten comentarios Anónimos, Regístrate por favor
Este sitio funciona con PH-P-N\|u|ke, software bajo licencia GPL.
Sitio asociado a QuintaDimension.com
Página Generada en: 0.02 Segundos